martes, febrero 09, 2016

LA INDUSTRIA PETROLERA y la CRISIS





La industria del petróleo vive su crisis más profunda desde la década de los 90.
Las compañías que habían alcanzado récords de utilidades en los últimos años ahora no generan ganancias, por lo que han frenado hasta dos terceras partes de sus plataformas y han tenido que disminuir significativamente las inversiones en exploración y producción. Se calcula que 250.000 trabajadores petroleros han perdido sus empleos y la fabricación de equipos de perforación y producción también está en declive.
Todo esto se debe al desplome de los precios del crudo, que bajaron más del 60 por ciento desde junio de 2014. Durante el año pasado los precios se recuperaron en varias ocasiones, pero el barril de petróleo se derrumbó este 2016 a su nivel más bajo desde 2004. Los ejecutivos piensan que pasarán varios años antes de que el precio regrese a los 90 o 100 dólares por barril, la norma general durante la década anterior.
¿Por qué bajó tan rápido el precio del petróleo? y ¿Por qué ahora?
Son preguntas complicadas pero, en esencia, se puede explicar con el concepto económico de la oferta y demanda. La producción de Estados Unidos casi se duplicó en años recientes, por lo que dejó de importar petróleo, y este ha tenido que ubicarse en otros mercados.
El crudo de Arabia Saudita, Nigeria y Argelia, que antes se vendía en Estados Unidos, tuvo que comenzar a competir de manera repentina en los mercados asiáticos, por lo que sus productores debieron bajar los precios. La producción y exportación en Canadá e Irak aumenta cada año. Incluso los rusos, con todo y sus problemas económicos, han mantenido la extracción de petróleo.
Sin embargo, algunos indicadores señalan que Estados Unidos y otros países productores de petróleo están reduciendo su producción por los recortes en las inversiones de exploración. Pero la reducción en las tasas de producción no se ha dado con suficiente rapidez, pues aumenta con la producción de nuevos proyectos en aguas profundas del Golfo de México y Canadá.
Del lado de la demanda, las economías europeas y los países en desarrollo son débiles y los vehículos utilizan sus combustibles cada vez con mayor eficiencia, así que la demanda se ha rezagado un poco.
¿A quién beneficia la caída en los precios?
Cualquier conductor ha notado una baja en los precios de la gasolina. También se han desplomado los precios del diésel, el aceite para sistemas de calefacción y el gas natural.
La reciente caída en los precios de la energía (ahora en Estados Unidos la gasolina regular cuesta, en promedio, menos de 2 dólares por galón, lo que representa una baja de 14 centavos con respecto a los precios de hace un año) beneficia mucho a los grupos de menores ingresos, pues los costos del combustible consumen una proporción significativa de sus ingresos. Los hogares que usan aceite para la calefacción también están ahorrando.
¿Quién pierde?
Para empezar, los países y estados productores de petróleo. Venezuela, Irán, Nigeria, Ecuador, Brasil y Rusia son unos cuantos de los petroestados que sufren turbulencias económicas, e incluso políticas. Es probable que los estados del Golfo Pérsico inviertan menos en el extranjero y tal vez recorten la ayuda que dan a países como Egipto.
En Estados Unidos, Alaska, Dakota del Norte, Texas, Oklahoma y Louisiana enfrentan retos económicos. Chevron, Royal Dutch Shell y BP anunciaron que harán recortes en sus nóminas para ahorrar efectivo, a pesar de que su situación es mucho mejor que la de los pequeños productores independientes de petróleo y gas que gastan sus dividendos, venden los activos y registran pérdidas netas. Otras compañías han acabado con sus dividendos.
Cerca de 40 compañías de EstadosUnidos se han acogido a la legislación de protección en caso de quiebra, la cual limita las cantidades que deben pagar a sus acreedores.
¿Qué pasó con la OPEP?
Según los analistas, un factor en la drástica caída de los precios es la renuencia de la OPEP para intervenir y estabilizar los mercados, pues la opinión generalizada es que hay exceso de oferta.
Irán, Venezuela, Ecuador y Argelia han ejercido presión para que el grupo recorte la producción y estabilice los precios, pero Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y otros aliados del Golfo se niegan a tomar esa medida. Además, Irak extrae más y se espera que Irán vuelva a convertirse en un exportador importante gracias al reciente acuerdo nuclear.
Los funcionarios de Arabia Saudita han declarado que si recortan la producción y los precios suben perderán participación en el mercado, y lo único que lograrán es beneficiar a sus competidores. Afirman estar dispuestos a dejar que los precios del petróleo bajen mucho más, pero algunos analistas piensan que solo quieren aparentar dicha indiferencia.
Si los precios se mantienen bajos durante un año más, por lo menos, el recién coronado Rey Salman podría tener dificultades para persuadir a otros miembros de la OPEP a mantenerse firmes ante las tensiones financieras. El Fondo Monetario Internacional calcula que Arabia Saudita y sus aliados del Golfo Pérsico perderán más de 300 mil millones de dólares en utilidades este año.
¿Existe una conspiración para hacer que bajen los precios del petróleo?
Circulan varias teorías de conspiración. Incluso algunos ejecutivos petroleros reconocen, en privado, que los saudíes, al igual que Estados Unidos, tienen la intención de debilitar a Rusia e Irán. Después de todo, bajar los precios del crudo en la década de 1980 ayudó a derrotar a la Unión Soviética.
Pero no existen pruebas para fundamentar estas teorías y es raro que Arabia Saudita y Estados Unidos se pongan de acuerdo.
¿Cuándo es probable que se recuperen los precios del petróleo?
No será pronto. La producción petrolera no se ha reducido con la rapidez necesaria en Estados Unidos, aunque eso podría empezar a cambiar este año.
La demanda de combustible se recupera en algunos países, lo cual podría ayudar a que se recuperen los precios del crudo en un año o dos. En la actualidad, no existe una capacidad de producción adicional o es muy pequeña como para generar un colchón en el mercado en caso de que se presente otra crisis en alguno de los grandes productores de crudo.
La historia del petróleo está plagada de auges y caídas; es un ciclo que suele repetirse.

No hay comentarios.: