miércoles, agosto 05, 2015

LA OPINION DE UNA PERSONA DURANTE SUS VIAJES A CUBA



Yo estuve en Cuba en 1999 por primera vez en mi vida. Siempre admiré a Fidel Castro y al Ché Guevara. 
Estuve viviendo en Europa donde mucha gente los admira porque allá hay países donde tienen gobiernos socialistas y todo el mundo vive bien y están contentos. 
En el avión que me llevaba a pasar 3 semanas en un intercambio cultural no parábamos de hablar mis compañeros de viaje y yo de esa emoción que íbamos a sentir al ver en el propio país el resultado de esos cambios que Fidel hizo para su pueblo ¡Todos tienen derecho a la educación, todos tienen derecho a la salud, todos tienen derecho a una vivienda, todos tienen derecho a alimentarse bien!! Luego de tres semanas y dos viajes sub-sequentes para los mismos lugares juré no volver más ante el acoso que todos los comunistas que nos habían recibido en el primer viaje nos ofrecieron. Que me divorciara para casarme con uno de ellos para al menos sacar a uno de Cuba. A las mujeres nos cortejaban con papelitos como antaño, porque no tenían computadoras. Luego de esos tres viajes a los que admiraba comencé a aborrecer al paía. 
Los jóvenes de Cuba es verdad que estudian pero...salen con el título bajo el brazo para trabajar como vigilantes de playa, como choferes de taxi o prostituirse. porque no hay forma de practicar lo que estudiaste, no hay trabajo. 
Todos tienen derecho a la salud pero el joven que nos "cuidaba" en las cabañas donde nos encontrábamos, se tuvo que sacar una muela sin anestesia porque ya no podía más con el dolor y la inflamación, luego de 15 días de intenso dolor no le quedó otro camino pues cada vez que iba al Dispensario era lo mismo...."no hay anestesia" 
Todos tienen derecho a una vivienda pero jamás me imaginé que por La Lisa hubiesen ranchos con calles de tierra como en Venezuela. ¡Ranchos hechos con latas de manteca señores!!!! o con tablas y cuando los tifones llegan...ya ustedes saben lo que pasa. 
Una Licenciada en educación que nos servía de guía me invitó a su casita...te parabas en el medio de su casa con los brazos abiertos y tocabas las paredes de su vecino. Ella vivía en un pasillo con un patio exiguo para bañarse y tener el WC. Como no tenía cocina se las arreglaba con un mechero artesanal que lamentablemente, al año siguiente, le explotó encima y le quemó el pecho y el abdomen con quemaduras de 3er grado. 
Una señora me invitó a comer en su casa y lo que me ofreció era lo que ella llamaba su comida de lujo: frijoles negros con una especie de líquido hecho con harina de maíz amarillo y como refresco una limonada. El marrano que tenía lo estaba engordando para sacarle la manteca y la carne como para 15 días de comida. 
Uno de los guías, en uno de los viajes, me contó lo que sufría porque a su hijita no le gustaba el puerco para comer y ella tenía que comprarle carne en el mercado negro para que la niña no sufriera de desnutrición...Esa madre cada día se arriesgaba a pasar algunos años en prisión si el dirigente del CDR de la cuadra de su casa se enteraba. Yo fui a visitar a una señora que era "madrina" de una amiga mía y le llevé algo que esta amiga le había enviado. 
Los del CDR le hicieron una "visita'" luego que dejé su casa...le preguntaron que les dijera quién la había visitado. 
Luego de mi último viaje donde viví el ultraje constante que vivían los empleados de las instalaciones donde nos ubicaban, juré no volver más nunca a Cuba y así lo he cumplido. Cuba es y seguirá siendo un gran país por su gente simpática y buena, por su música encantadora, por sus paisajes de ensueño y sus playas excepcionales...es una lástima que el personaje que admiraba y por el cual acepté ese tipo de trabajo tan agotador, lo terminé detestando.
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