domingo, febrero 09, 2014

Diego Arria Opina





PENSANDO EN VOZ ALTA
Perdonen hoy la lata que les doy con esta larga nota que me permito compartir con ustedes con mi usual franqueza, y con el ruego de recibir sus comentarios, cualquiera sea su naturaleza.

¡Qué manía tienen algunos de ubicarme en NY, o en Miami! Por favor ubíquenme en Venezuela, que es donde vivo. Y vivo aquí porque amo a mi país, al cual le debo todo lo que soy.

Sigo aquí no por falta de opciones, como es el caso de otros que si pudiesen se largarían, y todo a pesar de haber sido saqueado por Chávez y sus malandros. Sin embargo, algunos que juzgan, por su propia y pequeña condición, dicen que participo solo después de haber sido robado por estos vagabundos. O sea que, para ellos yo no existía antes.

No creo que ningún otro político haya sufrido semejante atropello. Y no fue por vivir fuera, sino por confrontar a Chávez aquí en Venezuela y en el mundo. No perdí la oportunidad de aprovechar mi status internacional para pronunciarme sobre la terrible tragedia que sufríamos. Lo hice ante gobiernos, dirigentes, medios internacionales etc., no solo por twitter como insisten en señalar algunos.
Cuando llevé el caso de Chávez a La Haya ninguno fue capaz de expresar solidaridad ante esa gran oportunidad que tuvimos frente al mundo de procesarlo, nada menos que por crímenes de lesa humanidad.

El silencio de la dirigencia política oficial de la oposición fue imperdonable, injustificable y mezquino. Y no tengo dudas fue sobre todo por temor; por miedo a Chávez, porque ya conocían el precio a pagar por oponérsele en serio, que en mi caso le costó a mi familia perder nuestra residencia principal.

Alguno llegó al punto de expresar que cualquier apoyo a esta iniciativa me favorecería en las primarias. O sea que enfrentados a una causa nacional tan importante prefirieron optar por sus pequeños intereses. Otros adujeron que no podían pronunciarse “porque eso le correspondería a un ministro de justicia”, desconociendo que un jefe de estado está obligado a pronunciarse en una situación de esa naturaleza

Veinticuatro horas después de presentar la denuncia ante el Fiscal General de la Corte Penal Internacional de La Haya regresé a Venezuela; no me fui a Miami, ni a Nueva York. Ofrecí una rueda de prensa y expliqué el alcance de la denuncia. O sea, vine a “patear” pero a la cara del régimen.

A Chávez que me dijo en TV ”Si quieres tu finca tienes que ‘tumbame’”, le respondí: Usted puede abusar de mis derechos pero no le temo. Lo espero en La Haya. Yo cumplí como prometí, pero el Señor se atravesó en el camino. Y no existe nada superior a la Justicia Divina.

Debo destacar que no soy empleado de la MUD, ni de ningún partido. Soy absolutamente independiente de grupos políticos y económicos. No tengo negocios con nadie en mi país. No estoy obligado a darle cuentas a nadie por consideraciones electorales o económicas. 

Esa realidad, que debería ser una credencial importante en un país donde los intereses económicos juegan un rol preponderante en la conducción de la oposición, por lo contrario me hace muy incómodo, porque digo lo que pienso exclusivamente en función del interés nacional. Ese es el único líder que reconozco: el interés nacional de mi país.

No recibo instrucciones de nadie, pero afortunadamente sí innumerables consejos de amigos, y de muchos otros con los que he tenido la maravillosa oportunidad de interactuar en diversos ámbitos a lo largo y ancho de toda Venezuela. Y en las redes sociales, que para mí han sido como un cable a tierra que ha enriquecido mi visión de tantas cosas en el país. Es una conversación permanente con nuestros compatriotas, que valoro y agradezco en extremo.

Reitero que no ambiciono ningún cargo. No tengo que revisar qué he dicho hace x años cada vez que declaro, como veo penosamente a algunos hacer a mi alrededor, como surfistas esperando qué ola les llevará más lejos. 
Absolutamente nadie puede objetar mi coherencia, pues mi pensamiento ha quedado plasmado no sólo en libros de mi autoría, sino en otros de diversos autores, y como referencia los invito a constatar en www.amazon.com donde en la sección de libros, aparecen al menos 23 reseñas de mis posiciones ante diferentes asuntos. De igual manera, los invito a leer mis libros y conferencias a través de mi página www.diegoarria.com, así como mis videos y cafecitos a través de mi canal de Youtube Diego ArriaTV.http://www.youtube.com/user/DiegoArriaTV 

Es muy fácil ver qué pienso, qué represento, qué visión del país tengo y cómo creo se puede y se debe salir del régimen. Algo he aprendido en el manejo de crisis internacionales complejas y peligrosas, aunque advierto que a los que me critican esto les tiene sin cuidado.

Creo que ha pasado mucho tiempo sin que la mayoría se ha haya querido preguntar ¿Qué piensan sus líderes? ¿En qué se diferencian de los que queremos y debemos sustituir? 

¿Cuáles son sus valores, su nivel de compromiso y de entrega a la causa? O si su aspiración se limita a un quítate tú para ponerme yo.

También mucho tiempo ha pasado de que la sociedad se movilice por la inspiración que solo producen las grandes causas, superiores generalmente a cualquier individuo. Sin embargo, para algunos el país comienza y termina en una sola persona, entonces no es fácil que vean al interés nacional por encima de esa pequeña consideración.

La calle es fundamental, así lo he creído siempre; pero también que no se trata de caminar por caminar o “patearlas” como dicen. Así fue con Chávez en 1998, les bastó que fuese militar, no importaba qué condiciones reales tenía, porque Chávez no engañó en general a nadie. La mayoría quiso ser engañada: ¡Cualquiera será mejor que uno de los partidos políticos!, decían…Bueno ya vimos el terrible resultado. 

Para los que creen tener el derecho de vetarme y me increpan diciendo: ”No te he visto en la calle”, les contesto: -¿en qué calle estabas que tampoco te vi?, y les recuerdo que ellos no me eligieron para nada y que no soy su empleado para tener que rendirle cuentas. 

Soy servidor de mi país, no de individuos,. Y si solo pudiese aportar a mi país mi capacidad de “patear calles” me sentiría muy triste y frustrado. De hecho, como Gobernador de Caracas y como candidato presidencial recorrí toda Venezuela; mi slogan era “Dale la Mano a Diego”. Confieso que me equivoque, porque en vez de pedirles el voto les pedí la mano, y efectivamente medio país me dio la mano pero no sus votos …lo recuerdo ahora con humor.

Hoy se repite la historia. Confunden la reconducción y liderazgo del país; su refundación y reunificación, como si lo que se requiere es un atleta. No se trata de un maratón, de re institucionalizar la FA, se trata de rescatar a un país sometido a otro. Hábitat y refugio de cárteles de narcos, amparados por muchos integrantes de la fuerza armada, de la policía, jueces y por supuesto jerarcas políticos. 

Y no cabe duda que este ejercicio no es sencillo, y demanda no solo conocimiento y mucha experiencia, pero sobretodo una cuota de humildad para aceptar visiones distintas. No admitir que la experiencia va asociada con la edad, es una realidad que lamentablemente no admiten los que juegan al descrédito con el tema generacional.

Engañan argumentando que la juventud es suficiente credencial en lugar de una maravillosa oportunidad para aprender y actuar. Esto diferencia a los atletas de los líderes. 

A los que argumentan “¡Que cómodo criticar desde una computadora!”, les recuerdo que precisamente por escribir críticas contra Chávez, entre ellas decir en entrevista con Roberto Giusti en El Universal: “La espada de la justicia internacional pende sobre su cabeza y acabará como el General Noriega”, ordenó el asalto y saqueo de nuestra finca La Carolina, en el estado Yaracuy. 

Todos los que ponemos nuestro nombre en twits, en facebook en artículos, estamos sometidos a riesgos y creo que todos lo asumimos así.

A los que les interesa pueden ver en qué consiste la llamada “Fórmula Arria” (Google Fórmula Arria) (Arria Formula United Nations), que viene utilizando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas desde que presidí dicho consejo. Representa la primera apertura democrática de ese cuerpo, y se aplica permanentemente para la discusión de temas de especial complejidad. 

Y ¡sí!, estoy muy orgulloso de esa innovación, que hoy le permite también a organismos no gubernamentales que luchan por las más diversas causas en el mundo ser oídos en el Consejo de Seguridad. La Fórmula Arria es un reflejo de la importancia que siempre le ha dado al dialogo y a la tolerancia que ha marcado mi vida.

Creo que para inspirar y animar a una sociedad las ideas deben anteceder, porque sin ideas se queda en un ejercicio de atletismo, y de eso no se trata. Las sociedades que se liberan requieren de la calle para manifestar apoyo a sus causas; para encauzar la indignación, la Libertad, y la independencia de Cuba deberían ser más que suficientes para animar e inspirar a nuestra gente.

Reconducir un país, que es indispensable refundar no basta andar caminando; se hace pensando, dibujando el futuro y planteando una alternativa concreta. Siempre dije que salir de Chávez no era mi sueño, sino una pesadilla. Que mi sueño era, y es reunificar y refundar a Venezuela. 

Y con todo respeto a mis lectores de eso creo saber. Y aunque no sé de todo, lo que desconozco sé a quién consultarlo. Y especialmente pienso y consulto mucho para saber cómo actuar a partir del DDM… -el Día Después de Maduro-.

He tenido el privilegio y la buena fortuna de ocupar muchos cargos, nacionales e internacionales, no solo el de Gobernador de lo que fue la gran Caracas, sino varios más dentro y fuera de nuestras fronteras; grandes satisfacciones que me permiten vivir sin frustración alguna. 

Pero eso sí, me he ganado el derecho a advertir, opinar sobre lo que mi conciencia me indique, y esa es una condición muy especial en los momentos que vivimos…

…Y a esto amigas y amigos -y a los que no lo son- ¡No voy a renunciar!.

Diego E. Arria 
febrero 9 de 2014

MADURO Y LA PRENSA SENSACIONALISTA



Posted: 08 Feb 2014 06:20 AM PST

No pudiendo con su genio, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, arremetió de nuevo ayer contra los medios de comunicación a los que acusó de hacer apología de la violencia y de ser los verdaderos responsables de los más de 30 mil asesinatos al año en el país.

La acusación no es nueva. Maduro considera que el amarillismo de los medios es el gran culpable de la violencia. Es obviamente parte de su estrategia de propaganda para desviar las causas verdaderas que tienen que ver con la desatención del Estado, la falta de voluntad política, la escasez de recursos para las fuerzas de seguridad, un Poder Judicial deficiente y a que ha armado hasta los dientes a milicias urbanas que terminan usando esas armas para delinquir o hacer justicia por manos propias.

Con esta fórmula del amarillismo, además, también se desnuda la inmadurez de Maduro que sus partidarios no ven. Porque si los medios contagian con sus informaciones, opiniones, fotografías y prédicas, Venezuela sería hoy el país ideal para vivir. 

Es que los medios vienen clamando todos los días para que el gobierno controle la inflación, libere los precios, no expropie empresas, que permita la importación de papel para diarios, aprese a los corruptos de la nomenclatura chavista, garantice la seguridad, deje de creerse que el Estado y el Gobierno está por arriba de las libertades individuales.

Es decir, si los medios tienen el poder de contagiar conductas malas entre la gente, también deberían incentivar las buenas conductas en el gobierno. Por ello, su teoría del contagio no cierra.

Es verdad que el amarillismo es un desvalor periodístico que propende al éxito económico por sobre el éxito cualitativo de los medios; pero en lo que se suele fallar en la apreciación del nivel del amarillismo, como lo hace Maduro, quien cree que toda información o grupo de noticias son amarillistas por el solo de mostrar un hecho violento o es interpretado como crítico por parte del gobierno.

El periodismo sensacionalista también juega un papel importante en la sociedad, no porque haya un público mórbido, sino porque permite que la sociedad en su conjunto – y no solo el gobierno como pretende Maduro – trate de encontrar los anticuerpos y remedios necesarios para corregir situaciones.

MITOS Y LEYENDAS





Saga es la Diosa de la Historia y también es una senda. Si avanzamos en el camino hacia el pasado, encontramos que el de Tupá es la saga mitológica guaraní más sublime del continente, porque acertó en predecir el estrago ecológico incubado en el mundo actual.

Tupá, también conocido por Oreyerá o Ñamandurueté, es hacedor del bien, siendo el espíritu supremo del trueno, porque éste es Arasunú, en el cual Ara es el cielo, el alto firmamento por excelencia, y Sunú la onomatopeya del terrible retumbo del trueno. Osunú es el trueno bueno, pero la sabiduría guaraní entendía que todo ente tiene su contrario-asociado. Las dos mitades “necesarias”. ¡Que extrañamente zen y dialéctico! El concepto de nuestros primeros dioses apoyaban su pluma en una realidad divergente y, a la vez, concordante; en donde se necesitaban de las dos fuerzas para acrecentar la propia identidad: lo malo y lo bueno.

Entonces, de modo análogo y por oposición, existía Añá el dios del mal –asociado al mismo diablo– que se dedicaba a confrontar con su enemigoTupá y a hacerle la vida imposible, queriendo imponer las calamidades. Por eso el bueno de Tupá, apoyado en las fuerzas naturales, salía a pelear contra la lógica de la linealidad y la villanía de Mandinga.

Entre los primitivos tupíes y los botocudos, el relámpago Ara-Berá oTupá Berá, era el Dios Tupí que se confundía con el cielo infinito y, usando el lenguaje de su brillo eléctrico, enseñaba a los humanos que debían cuidar la tierra como a sus propias vidas y les recomendaba no alterar la armonía vegetal, animal y mineral que los dioses habían otorgado en préstamo a los habitantes. El equilibrio natural era la mayor herencia a respetar y la depredación era sancionada con la respuesta de las fuerzas naturales. Además, debían de hacer oídos sordos a los ofrecimientos desleales de Añá, la deidad que sólo les ofrecería ignominia y “macanas”.

De todos los dioses americanos Tupá fue el que reinó sobre los territorios más vastos. Su imperio se extendía desde lo que hoy es la península de Florida, abarcando todo el litoral del Atlántico hasta el Río dela 

Plata. Su influencia era tan preponderante, que los pueblos querandíes, caribes, tupíes, guaraníes y charrúas eran adoradores fervorosos del Tupá. Ellos sabían que veneraban a un dios que, morando en las alturas montañosas, les había dado sobradas muestras de su altruismo y que (¡atención!), no sólo producía rayos, lluvias y vendavales, sino que en su furia ante las transgresiones de los hombres al medio ambiente, podía generar también terremotos.

Ninguna divinidad europea ni asiática ejerció un poderío más extenso que Tupá, pero los viejos sabios de las tribus habían escrito para las futuras generaciones que cuando llegara el santo sacerdote blanco desde muy lejos –y que haría alianza con Añá- comenzaría el crepúsculo del afable dios guaraní.

Y la profecía se cumplió: de más allá del océano vinieron los nuevos ocupantes y el dios del trueno fue vencido en muchas batallas por el soberbio Añangá Memby, la nueva personificación del desastre.

Curiosamente, los primeros jesuitas, que intentaron dirigir el culto aTupá (porque significaba el Principio del Bien), se encontraron a lo largo de sus catequesis, que no sólo significaba una superstición literaria del mito de Jaraparí, sino que el poder de las fuerzas naturales del bien estaba convocado, en cada cita, por singulares ritos y danzas que los originarios pobladores ejercían en los momentos de crisis.

Los evangelizadores ya en Europa tampoco habían dado crédito a la existencia de Júpiter Tonante, el arremolinador de nubes de la Grecia de Zeus.

Hoy, siglo XXI, la más avanzada ciencia ha descubierto el papel fundamental que cumplen los relámpagos en el medio ambiente planetario. 

A su parecer, los huracanes son impulsados por la tala de bosques y actúan normando el eco sistema. Mientras que los rayos trabajan en forma directa sobre la ionización del magma, creando de esa manera nueva vida –llamada plasmacélulas- en su titánica y eterna lucha contra la devastación perseguida por el diabólico Añá.Ese malmandado de Añá, que a veces gana batallas y a veces las pierde.

lunes, febrero 03, 2014

La niña a Mariano Rajoy: le cuenta, cuál es su situación actual



http://youtu.be/xdFDPxsxl9YVídeo del cuento de la niña de Rajoy
Querido Mariano, soy la niña. Bueno, en realidad, ya he crecido pero usted no se ha dado cuenta porque, después de aquella campaña electoral de 2008, ya nunca más supe de usted, a no ser por las pantallas de plasma a la que es tan aficionado. Verá, es que quería contarle que las cosas no sucedieron como me prometió, nada más que para que lo sepa. Resulta que usted, Mariano, dijo que iba a esforzarse, principalmente, para que las familias estuvieran atendidas y que esa niña, o sea yo, tuviera una vivienda digna y unos padres con trabajo. Pero es que, la cosa no anda muy bien, Mariano, porque resulta que mi padre, con esto de la crisis, se ha quedado sin su empleo de toda la vida y ahora, pasados los cincuenta, no tiene donde caerse muerto. Reestructuración de la empresa, lo llamaron. Total, que no levanta cabeza: se levanta cada mañana como por obligación y ha dejado de enviar currículos, por aquello de no gastar más en sellos. Menos mal que, día sí día no, hay partido en la tele y eso, quiera que no, lo mantiene como anestesiado, sin pensar demasiado en el marrón que tenemos encima, usted ya sabe.
Mi madre, entonces, quiso tirar de unos ahorrillos que guardaban en el banco pero, al llegar a ventanilla, le comunicaron que se lo habían pasado a preferentes y que, ahora, fuera a reclamarle el dinero al maestro armero, que lo hecho hecho está y no hay vuelta de hoja. Claro, ella se puso hecha una furia, imagínese, a gritarles “ladrones” y cosas por el estilo, más que nada por desahogarse un poco, pero le han advertido que ahora a eso se le llama“escrache” y que puede ser detenida por la policía si sigue erre que erre con los insultos. Total, que ha llegado a casa hecha un mar de lágrimas y le ha soltado a papá que ya no podemos pagar la hipoteca, que en un par de meses nos echarán a la calle con una mano delante y otra detrás. Entonces, él le ha soltado que tiremos de la pensión del abuelo, que para eso lo quitamos del centro geriátrico de día, pero mamá le ha contestado que con lo que cobra el tete es con lo que pagamos el recibo de la luz y también sus medicamentos. Y ahí se acabó el tema.
Mariano, usted también dijo, si no recuerdo mal, que haría lo imposible porque esa niña, o sea yo, tuviera una educación que fuera tan buena como la mejor y, claro, a mí eso me ha dado que pensar porque en el instituto público donde yo estudio la verdad, calidad, calidad, no hay. Por haber, no hay ni tizas y, en breve, tendremos que sentarnos de dos en dos en una silla porque las clases empiezan a parecerse al camarote de los hermanos Marx, pero sin gracia. Además, los profes andan como tristes, impartiendo asignaturas que no son las suyas, y así no hay quien hinque el codo, la verdad. Mi ilusión ahora era ir a la universidad para conseguir ese título profesional que se cotize en todo el mundo, como usted, Mariano, me prometió, pero creo que el asunto de las becas también está complicado, así que me haré un cursillo de esteticista para currar, con un poco de suerte, en la peluquería de mi barrio.
Total, que usted también dijo que con su buen hacer político lograría que me sintiera orgullosa de ser española y que aprendería a respetar a todos los que respetan la ley. Ahí no le doy la razón ¿ve? Respecto a lo primero, también he pensado en salir de aquí por piernas y emigrar a Alemania, como ya está haciendo tanta gente joven; y en cuanto a lo segundo, bueno, ahí me voy a callar, pero no por respeto a su persona, sino por respeto a mis padres que serán humildes pero, al menos, me han enseñado a no perder eso que usted, y todos los que son como usted, parecen desconocer: la dignidad.
Y sin otro particular, reciba un cordial saludo.

sábado, febrero 01, 2014

Lo que dicen los Economistas

Desde 2009 un grupo creciente de economistas venezolanos, de trayectoria académica y/o experiencia en el sector público, de distintas generaciones y regiones del país, hemos dado a conocer nuestros puntos de vista coincidentes en documentos colectivos, disponibles enwww.pensarenvenezuela.org.ve. Los problemas económicos, políticos y sociales tratados en anteriores oportunidades probaron ser persistentes, agravándose ante las políticas seguidas por el gobierno nacional. Abordaremos en este documento un breve análisis de la política económica y petrolera, que luego de varios años, ha causado la serie de problemas críticos que ahora enfrenta Venezuela y que han hecho imposible abastecer al país con mayor producción nacional, estabilizar los precios y contar con un mercado cambiario funcional. Esta situación ha originado un grave problema socioeconómico de desabastecimiento  y de escasez generalizada de productos alimentarios, medicamentos, equipos, maquinaria e insumos para las distintas actividades productivas del país.
Los desequilibrios acumulados en materia fiscal, monetaria y cambiaria de la última década se manifiestan en una tasa de inflación anual de las más altas del mundo, una escasez desbordada, un déficit del sector público consolidado excesivamente alto, el indebido e inconstitucional financiamiento monetario del BCV del déficit público y una severa restricción en la entrega de divisas petroleras al BCV por parte de PDVSA. Estas divisas petroleras, a su vez, se administran bajo un régimen de control de cambio propenso a la corrupción,  en medio de un amplio diferencial cambiario entre la tasa oficial y la tasa no oficial, promovido por la misma política de gasto público deficitario con financiamiento monetario. Se trata de un auténtico círculo vicioso de prácticas gubernamentales incapaces de proveer estabilidad económica a Venezuela.
Cualquier futura estrategia de rectificación y recuperación económica en Venezuela deberá concentrarse en atender con sensatez y sensibilidad social la causa de los desequilibrios económicos y no en realizar campañas mediáticas para mostrar parte de las consecuencias de las políticas erradas por varios años y señalar a presuntos culpables, quienes, evidentemente, responden a los mismos perversos incentivos derivados de las políticas gubernamentales.
1. Los serios problemas económicos del 2014 no son coyunturales, se han acumulado y agravado. Hasta 2008 el gobierno de Hugo Chávez presentó como resultados favorables de su gestión el crecimiento de la economía, la reducción del desempleo, de la pobreza y de la desigualdad en la distribución del ingreso. Argumentó reiteradamente que dichos resultados eran consecuencia del control directo que se ejercía sobre PDVSA desde 2003 y sobre el BCV desde 2005, así como de la sucesiva creación de Misiones sociales desde 2003. Los problemas económicos que se mantuvieron sin resolver, como la inflación y la sobrevaluación de la tasa de cambio oficial (que condujeron mayores importaciones, en reemplazo de la producción nacional y a la pérdida de valor del bolívar ante el dólar en el mercado no oficial), fueron atribuidos por el gobierno a desviaciones capitalistas, campañas de opositores políticos y especuladores. En 2007 el presidente Chávez se declaró socialista del siglo XXI, de corte guevarista y maoísta, e inició un proceso de expropiaciones y de ampliación de los controles de cambio y precios vigentes desde 2003.
A partir de 2012, a los problemas de inflación y mayor dependencia de las importaciones de toda clase de productos antes elaborados en el país, se sumaron una ampliación de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el no oficial, además de  escasez persistente de alimentos, medicinas e insumos básicos para producir bienes de primera necesidad y para el sector construcción. El gobierno de Nicolás Maduro, con el apoyo del Directorio del BCV, afirmó que no hay “razones económicas” para la inflación de 56,2% que sufrimos durante el 2013, ni para una escasez que alcanzó el 22.2% en diciembre de dicho año. Situación que llevó a posponer la publicación detallada de estadísticas de precios y escasez desde noviembre. El Gobierno tampoco admitió “razones económicas” para el comportamiento del tipo de cambio no oficial o paralelo, cuyo impacto negativo sobre los precios descartan, ni para la rápida caída del ritmo de crecimiento de la economía. Sin embargo, y aunque el gobierno prefiera presentarse como víctima de una presunta “guerra económica”, existen bien conocidas y documentadas razones económicas para esta difícil situación socioeconómica de Venezuela.
Desde el 2010 el acentuado deterioro de sectores productivos públicos y privados, las fallas del régimen de control de cambio y los manejos fiscales-monetarios distantes de la sensatez y las pautas de la Constitución, se han hecho sentir sobre la población. En este nuevo documento público, retomamos cuatro aspectos centrales de la problemática económica descritas en previas presentaciones, no resueltos desde entonces y que ahora ejercen una influencia muy adversa sobre la situación económica del país.
Primero, es evidente que ya no existe la simple relación directa entre un precio del petróleo más alto y una mayor actividad económica venezolana, ni tampoco existe un mínimo control gubernamental sobre la presión inflacionaria, ni han podido organizar un mercado cambiario funcional y estable. Las distorsiones inducidas en la asignación de recursos en las actividades económicas (entre ellas sobrefacturación y contrabando), asociadas un control cambiario con amplia corrupción  y la caída de reservas internacionales del BCV, debido a compromisos externos de PDVSA  cercanos a un 50% de los ingresos brutos en divisas por exportación petrolera, comenzaron a deteriorar aún más el panorama económico del país a partir de la segunda mitad del 2012. Estas desviaciones de divisas petroleras fuera del BCV, se explican por grandes transferencias a fondos gubernamentales con cuentas en el exterior, al pago de los  compromisos financieros adquiridos con China; y, entre otros factores, en la caída de ingresos de PDVSA por el financiamiento preferencial en ventas petroleras a largo plazo otorgado a Petrocaribe, Petrosur, Petroandina y Cuba.
Segundo, esta crisis no obedece exclusivamente a políticas económicas desacertadas sino a una conducción gubernamental sin respeto a límites legales en el área económica-financiera y a una concepción ideológica radical que justifica el fin revolucionario por encima de cualquier otra consideración en una democracia moderna, abierta al escrutinio público. Se trata de una crisis económica causada simultáneamente con el deterioro de una institución pública clave, el Banco Central de Venezuela, el cual ha tenido 4 presidentes designados en menos de un año. Otras instituciones fueron deliberadamente convertidas en entes inoperantes, como fue el caso del Fondo de Estabilización Macroeconómica, bajo el Gobierno de Hugo Chávez. De hecho, la profundización y ampliación de controles cambiarios, de precios  y de las ganancias, que ahora se propone, desconoce toda la experiencia internacional en contra de dicha respuesta gubernamental a una crisis cambiaria, de más controles distorsionantes, y refleja más bien los prejuicios ideológicos provenientes de la llamada “lucha de clases”, citada por voceros oficiales y promovida por el fracasado socialismo marxista.
Tercero, desde 2009 la pérdida de la eficacia productiva y del potencial de producción en prácticamente todos los sectores de la economía, agravada por restricciones al acceso oportuno de divisas, se ha convertido en un impedimento más para el amplio y normal abastecimiento con producción nacional; también impide la generación de empleos estables y mejores remuneraciones a los trabajadores que no sean menguadas por la inflación. En Guayana, las empresas básicas han reducido alarmantemente su producción y su capacidad potencial en los últimos años. Siguen operando con fuertes pérdidas y baja calidad gerencial, lo que en conjunto impide la nueva inversión y renovación tecnológica. Algunas empresas estatales subsisten con transferencias de recursos desde el Gobierno Central, el Fondo Chino (préstamo a ser pagado con petróleo) y el inflacionario financiamiento monetario del BCV. El sector eléctrico también refleja la debilidad y vulnerabilidad de las empresas públicas antes mencionadas y no puede haber desarrollo sostenido de actividades económicas sin alta inversión y gerencia eficaz en el sector eléctrico.
Cuarto, el sector agrícola, base de la producción nacional de alimentos, sigue seriamente golpeado por la política de expropiaciones, confiscaciones e importaciones masivas de alimentos por parte del Estado (un 30% pasa vía contrabando a países vecinos según declaración reciente de un alto funcionario gubernamental); por los controles de precios, rezagados respecto a la presión inflacionaria sobre los costos y por la nacionalización de Agroisleña, empresa clave de servicios al sector agrícola privado; además, el potencial productivo del sector agrícola también se ha reducido drásticamente. En este sector la absoluta mayoría de las nuevas unidades estatales de producción socialistas han fracasado.
Estos puntos anteriores fueron descritos, desde 2009, como obstáculos en previos documentos difundidos por economistas venezolanos y lamentablemente siguen teniendo vigencia. La política gubernamental no sólo no ha resuelto estas dificultades, sino que ha permitido que se agraven con el tiempo.
2. Los problemas en la industria petrolera y su impacto sobre la crisis cambiaria. Entre 2012 y 2013 las exportaciones petroleras representaron 96,3% del total de exportaciones del país, la más alta tasa de dependencia jamás registrada desde que en 1950 se comenzaron a llevar las cuentas nacionales. El precio del petróleo promedio anual ha mantenido una trayectoria alcista desde 2002 hasta 2012, con la excepción de 2009 y 2010. En 2013 el precio de la canasta de exportación venezolana fue de US$99,49. Aún así, el Plan Siembra Petrolera anunciado en 2006 con una meta de producción de 5.800.000 de barriles diarios (b/d) para 2012 no avanzó en sus objetivos. La petrolera estatal produjo en 2013, según  cifras provistas por empresas internacionales que siguen el comercio petrolero, unos  2.645.000 b/d de crudo,  más  unos 100.000 b/d de condensados. Es decir, menos de la mitad de la meta del Plan Siembra Petrolera. Este monto de producción de 2013 cayó 1,7% respecto a 2012. Distintos entes internacionales han alertado sobre la sistemática diferencia entre las cifras observadas en el comercio internacional y las provistas por el gobierno venezolano, que ha mantenido un alto perfil de noticias manejadas con sentido político y propagandístico.
Las exportaciones petroleras del 2013 fueron según las fuentes señaladas, de 1.928.000 b/d, lo cual revela un significativa caída de 6,4% respecto a las exportaciones del 2012. Las exportaciones totales, al precio promedio de la canasta venezolana de 2013 de $99,49 el barril, lleva a estimar el total de ingresos por exportación en US$70.013 millones, cifra substancialmente por debajo de la estimación de 2013 de US$84.000 millones, que se deriva de las cifras disponible de balanza de pagos del BCV (limitado a usar los datos provistos por el Ministerio de Energía y Petróleo). El Directorio del BCV además de decidir postergar la publicación de las cifras en detalles de precios de noviembre y diciembre, también suspendió o postergó la presentación del Informe de Fin de Año sobre la economía en 2013, por lo que contamos con insuficiente información oficial para dilucidar estas grandes y preocupantes diferencias en el valor y volumen de las exportaciones petroleras.
Por otra parte, el deterioro de las grandes refinerías venezolanas por falta de mantenimiento y experticia, corroborado por la frecuencia de los accidentes que paralizan parcialmente algunas instalaciones; y el aumento del consumo nacional, incluyendo un elevado contrabando de extracción a países vecinos, tuvo como consecuencia que las importaciones de derivados se elevaran a 165.000 b/d en 2013, un aumento de 8,2% respecto a 2012; adicionalmente, las importaciones de crudo para ser usado como diluyente de petróleo extra-pesado se estiman en 15.000 b/d en el 2013; estas importaciones tuvieron un costo total estimado en US$8.400 millones. Estas crecientes cifras de importaciones de productos y crudo en nuestra actividad económica dominante, reducen el ingreso neto por exportaciones petroleras y dichas importaciones representan ahora dos veces y media el monto de nuestras menguadas exportaciones no petroleras, reducidas a un estimado de US$3.300mills en 2013. Además de crecientes importaciones de nafta y otros componentes para producir gasolina, hay grandes importaciones de gasoil y diesel para plantas eléctricas, diseñadas para utilizar gas, que tampoco se produce en cantidades suficientes para abastecer el mercado nacional (ahora producen un 20% de la generación eléctrica).
El balance financiero de PDVSA del 2012, el último disponible, revela que la empresa ha sido incapaz de pagar con regularidad  a contratistas y proveedores. Al cierre del 2012 había acumulado cuentas por pagar a contratistas y proveedores por US$16.747 millones, cifra que siguió elevándose en 2013, lo cual sin duda incidió adversamente en el desempeño de la producción y exportación descrito anteriormente. También, debido a su restringida capacidad financiera, ha venido acumulando deudas por pagar con socios y contratistas de las empresas mixtas, estimadas a finales de 2013 en casi US$10.000 millones, aunque parte de estas deudas fueron titularizadas y convertidas en financiamiento de socios a PDVSA, ahora con pago de intereses.
Son notorios los reclamos de los socios internacionales sobre la falta de recursos humanos calificados y fondos en PDVSA para mantener los planes de inversión conjuntos, necesarios para elevar la capacidad de producción de crudo y productos refinados. Por el contrario, las fuentes de comercio internacional indican una tendencia a caer en la producción y exportación propia de PDVSA de crudos ligeros y medianos, compensada parcialmente por la mayor producción de crudos extra-pesados en los consorcios de la Faja del Orinoco; aunque sin contar con nuevos mejoradores de estos crudos, que son los que elevan su valor agregado y su precio internacional.
Otra señal inequívoca de dificultades financieras en PDVSA, es que no ha podido cumplir con las obligaciones fiscales con sus propios recursos financieros, a pesar de altos precios del petróleo; y desde 2010 recurrió a entregar pagarés al Tesoro Nacional como medio de pago de sus obligaciones fiscales. Este ente los ha intercambiado por efectivo en el BCV, autorizado por otra modificación a la Ley del BCV en 2010, que claramente viola el artículo 320 de la Constitución que establece que el BCV no convalidará políticas fiscales deficitarias. En el cuadro de fuentes de base monetaria se registra al final del 2013 un monto de BsF. 407.827 millones (US$64.734millones) de créditos netos acumulados a PDVSA, un incremento de 146,5% respecto a 2012; y BsF. 21.254 millones (US$3.373 millones) para empresas no petroleras, un incremento anual de 37% en un año; ambas cifras cubren los respectivos déficit de caja de PDVSA, a la cual el BCV proporcionó casi  US$40.000 millones en financiamiento monetario en 2013; y de empresas básicas de Guayana y otras empresas socialistas no petroleras.
El acuerdo que PDVSA promueve recientemente con el BCV para intercambiar acciones de una empresa de explotación de oro por los pagares acumulados en manos del BCV, valoradas dichas acciones en dólares a la tasa SICAD, apunta a reducir los enormes pasivos contables de la estatal petrolera en su balance financiero por dichos pagares, pero no reduce en nada el problema monetario-cambiario originado, ni resuelve las enormes necesidades de financiamiento en bolívares presentes en 2014 de la principal empresa del país.
La consecuencia, universalmente conocida, del financiamiento monetario del banco central al gasto deficitario de empresas del sector público, es la presión alcista en el mercado cambiario (no oficial) e inflación más alta. Es aquí donde la crisis cambiaria o de balanza de pagos se comienza a tornar en una crisis social, además de deteriorar aún más el aparato productivo nacional, bajo un asfixiante régimen de control de precios y de cambio, muy rezagado en suplir divisas al sector privado; además, con una amplia demanda de divisas, alimentada por la rápida expansión de la masa monetaria (creada para financiar el déficit de PDVSA y de otras empresas) y un creciente diferencial cambiario sobre la tasa no oficial.
Esta especie de círculo vicioso, de centrífuga muy perjudicial, de déficit público, restricción en entrega de divisas petroleras al BCV, emisiones de dinero sin respaldo del BCV, depreciación del bolívar y elevación de la inflación y caída de salario real; para luego tener un nuevo impacto alcista sobre el déficit del sector público, constituye un gran desafío a la política económica actual, de escasa coherencia económica y renuente a atacar las causas de estos graves problemas.
La estabilidad económica y social de Venezuela se ve seriamente amenazada en 2014 de continuar este perverso círculo de políticas erradas, además de elevar la percepción de riesgo país, acompañada de una política comunicacional que intenta promover la desviación de la responsabilidad central del Gobierno hacia otros actores secundarios, a través de la amplia red de medios de comunicación sujetos a la influencia de la propaganda oficial.
En realidad estamos ante una crisis cambiaria compleja de grandes dimensiones, originada por excesos con recursos fiscales y petroleros dentro y fuera del país, que han causado una altísima sobrevaluación en la tasa de cambio oficial. La tendencia a mantener una tasa de cambio oficial sobrevaluada en la última década llevó al Gobierno a exigir, bajo distintos mecanismos de aportes a cuentas externas, una mayor proporción de los ingresos en moneda extranjera de PDVSA, creando desde 2010 una aguda limitación financiera en esta empresa y restringiendo el suministro de divisas petroleras al BCV y por tanto a CADIVI. Para cubrir el déficit de caja creado en la estatal petrolera  y sin detenerse en consideraciones sobre sus desastrosas consecuencias inflacionarias, cambiarias y sociales, se recurrió al ya explicado  financiamiento monetario, vía el BCV, del déficit en bolívares de PDVSA y de otras empresas públicas, violando además los artículos 318 y 320 de la Constitución Nacional.
3. La rectificación en política económica para el bien de Venezuela. El impacto de la devaluación del bolívar de febrero 2013 y de enero 2014 sobre los precios al mayor y al consumidor, acompañada por la limitada e irregular entrega de divisas al sector privado y la rápida depreciación del bolívar en los mercados no oficiales de las fronteras, llevó a elevar la expectativas privadas sobre el costo de reposición de mercancías importadas.  Estas circunstancias cambiarias confusas también suelen ser acompañadas por fraudes y prácticas especulativas. Los precios en bienes importados o nacionales con componentes importados, se dispararon de tal manera, que el poder de compra del venezolano comenzó a caer rápidamente.
La respuesta gubernamental desde finales del 2013, de centrarse en atacar y pretender controlar parte de las consecuencias de los problemas económicos previamente descritos, al sancionar con amplio despliegue mediático algunos casos de especulación y el fraude cambiario, práctica generalizada aún dentro de las compras del sector público, evidentemente no enfrenta las causas económicas primarias de las alzas de precios, el desabastecimiento y la escasez creciente de bienes de consumo, equipos, repuestos e insumos intermedios para la industria, agricultura y construcción.
Las dificultades de suministro de  bienes importados a los consumidores no terminan con el problema de la restricción en la entrega de divisas a los importadores. Las importaciones registradas a tasa oficial sufren sistemáticamente de sobrefacturación o fraude cambiario, estimada por analistas dentro y fuera del Gobierno en aproximadamente un tercio del total. Esto suele ocurrir en los regímenes de control de cambio cuando su uso se prolonga en el tiempo y es muy difícil de reducir con funcionarios que tienden a pasar a participar, impunemente, en la corrupción cambiaria, tal como fue narrado por un destacado periodista de Venezolana de Televisión, directamente vinculado al sector oficialista, en mayo de 2013.
Van 11 años desde el establecimiento de CADIVI y las distorsiones inducidas en los sectores productivos han sido muy negativas para el desarrollo económico del Venezuela. Cambiar el nombre a la misma plataforma tecnológica y cuerpo de funcionarios, no va a hacer al Centro Nacional de Comercio Exterior menos propenso a prácticas de corrupción impunes, ni permitirá detectar la fallas de suministros de decenas de miles de insumos y productos, cuya ausencia o retraso detienen líneas de ensamblaje y paralizan el abastecimiento a las redes de distribución nacional. La respuesta del consumidor preocupado por la ausencia cíclica o permanente de algunos productos es comprar una mayor cantidad de bienes. Esto, nuevamente, es una consecuencia y no una causa primaria del problema económico. Detener este proceso de deterioro económico y social debería ser la prioridad de un Gobierno con genuina sensibilidad social.
Además,  para agravar la crisis de escasez, tanto en las importaciones privadas como en las públicas, así como con los bienes nacionales sujetos a regulación de precios por debajo de costos de producción, se observan rutas de contrabando, bien establecidas con alto tráfico, hacia los mercados de los países vecinos, así como para los mercados negros locales.  Los diferenciales de precios reales entre los bienes e insumos en bolívares (muy bajos a la tasa no oficial) y los internacionales, han convertido la tarea de mantener el suministro normal de productos e insumos dentro del país, en una misión prácticamente imposible de lograr.
En una economía abrumada por controles cada vez más ineficaces en sus objetivos, la corrupción florece y crea grandes fortunas compartidas entre funcionarios y oportunistas del sector privado; todo esto ocurre bajo los perversos incentivos originados en la ineficiente asignación de recursos, fomentada por la misma política oficial de controles, para fines más políticos y electorales que económicos. La inflación en alza y las amplias distorsiones cambiarias empobrecen más a los pobres y aumentan la riqueza de los pocos que tienen acceso a ahorros en moneda dura, lo cual deteriora rápidamente la distribución del ingreso nacional. De continuar el Gobierno en el presente curso, los problemas económicos de los venezolanos se agravaran en forma dramática. El alza sostenida de los precios, la caída del ingreso real, las limitadas oportunidades de empleos bien remunerados y la escasez de alimentos, medicinas y una variedad de bienes de uso frecuente, harán de la vida de los venezolanos un proceso de empobrecimiento y padecimiento por pesadas dificultades económicas, todas relacionadas entre sí.
El camino a la solución de los problemas petroleros y económicos descritos, la verdadera causa, se puede iniciar con la reorganización  del flujo de divisas de PDVSA,  lo cual debe facilitar el aumento de la capacidad de producción petrolera y aumentar el suministro de divisas al BCV, el cual fue de 98% del total de las exportaciones petroleras antes de 1999; y fue disminuyendo hasta representar sólo 53% de las exportaciones en los tres primeros trimestres de 2013. No obstante, es imperativo establecer simultáneamente un balance fiscal en el sector público (reducción del enorme déficit) con disciplina monetaria (eliminar el financiamiento monetario del BCV al sector público), para poder  orientar la política económica  a alcanzar un régimen cambiario con una sola tasa de cambio, con libre convertibilidad y acceso a divisas, tal como lo disfrutan hoy Bolivia y Ecuador, países del ALBA con mucho mejor sentido de responsabilidad fiscal y estabilidad económica.
Las reservas internacionales deben elevarse al recibir el BCV nuevamente un alto porcentaje de las divisas por exportación petrolera; y la República y PDVSA deben diseñar un plan inmediato de recuperación pronta de las enormes cifras de ventas petroleras financiadas a largo plazo o en morosidad, a varios países de la región. Estos son lineamientos básicos, para buscar una solución definitiva a la crisis cambiaria, aumentar la oferta de divisas en forma racional a la economía nacional y contribuir a un plan de corto y mediano plazo para acabar con el desabastecimiento/escasez y bajar la inflación.
Las políticas aisladas, tomadas únicamente por razones fiscalistas, tales como devaluar o incrementar el precio de la gasolina, sólo generan malestar en la población sin resolver el problema de fondo del desbalance fiscal y sin frenar el  círculo vicioso de más controles, menor producción, más contrabando y corrupción, causando mayor inflación y escasez, lo cual impide el desarrollo de una economía productiva y una sociedad próspera. Es necesaria una política económica coherente, sin prejuicios ideológicos arrastrados del siglo XX, que enfrente de modo gradual y decidido los problemas económicos acumulados en los últimos 10 años.
Un sector petrolero fuerte y en crecimiento, una política cambiaria adecuada y sostenible, conjuntamente con un sólido balance fiscal transparente (sin fondos públicos en divisas en el exterior para gasto extra-presupuestario discrecional)  es compatible con una amplia política social contra la pobreza, un banco central autónomo y distante de financiar el déficit público. Instituciones  sólidas y respetadas, con políticas sanas, son condiciones esenciales para reducir la inflación y el endeudamiento, elevar el salario real y estimular el crecimiento de la producción nacional, para así alcanzar una estabilidad económica duradera. Al alcanzar la estabilidad económica Venezuela podrá entonces contar con capacidad para elevar su producción de bienes  servicios e insertarse exitosamente en el MERCOSUR, lo cual hará también necesario un entendimiento entre el sector público y sector privado.
Gracias a esta clase de estabilidad económica, las políticas sociales han podido cumplir con mayor efectividad sus objetivos en casi todos los países grandes y pequeños de América Latina, contribuyendo a mejorar efectivamente la calidad de vida de sus habitantes y a protegerlos de los males que nos agobian hoy a nosotros en Venezuela. Inculcar el valor de vivir del ingreso provisto por el trabajo propio y no de la renta administrada por el Estado, exige un marco de política económica y petrolera muy distinta al actual. Confiamos en que el interés nacional lleve al gran esfuerzo de rectificar en estas áreas, de la cuales depende el bienestar presente y futuro de los venezolanos.
47 economistas venezolanos con trayectoria académica y/o experiencia en el sector público suscriben este documento: Sary Levy, Patricia Hernández, Orlando Ochoa, Ronald Balza, Tamara Herrera, Ángel García Banchs, José Guerra, Asdrúbal Oliveros, Isaac Mencia, Alejandro Grisanti, Richard Obuchi, Víctor Olivo, Pedro Palma, Domingo Sifontes, Francisco Ibarra, Gustavo Rojas, Luis Carlos Palacios, Henkel García, Héctor Silva Michelena, Adicea Castillo, Teodoro Petkoff, Eduardo J. Ortiz F., Humberto García Larralde, Neuro Villalobos, Francisco Faraco, Tarquino Barreto, Héctor Malavé Mata, Luis Oliveros, Edison Morales, Luis Beltrán Petrossini, Alejandro Gutiérrez, Alcides Villalba, Marcos Morales Quintero, Gustavo Guevara, Jesús Cacique, Édgar Cárdenas Medina, Pablo Polo, León Sarcos, Gustavo Machado, María Alejandra Paublini, Jorge Sánchez Meleán, Rafael Piña Pérez, Edison Medina Jiménez, Alberto Castellano, Douglas Ramírez, José Manuel Puente, Antonio Paiva, Marcos Sandoval.
www.pensarenvenezuela.org.ve
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Caracas,  jueves 30 de enero 2014

miércoles, enero 29, 2014

10 consejos para escribir en Internet

"Nunca se había escrito tanto como ahora y, más relevante quizá, nunca se había publicado tanto como ahora. Nos preguntan con frecuencia a los académicos si esta proliferación de textos, unida a sus códigos y estilos particulares, estropea o deteriora la lengua. Solemos contestar que no (...) Tampoco hay que inquietarse por las abreviaturas: los manuscritos medievales están llenos de ellas y la lengua ha sobrevivido sin sobresaltos desde entonces".
Olvidemos la imagen del académico de la lengua aterrorizada ante los emojis y el WhatsApp, si es que alguna vez existió: quien ha hablado así es el director de la RAE, José Manuel Blecua, que también es presidente de la Fundéu BBVA y que ya de paso ha anunciado que la XXIII edición del Diccionario de la Real Academia Española, que se presentará en 2014, incluirá las palabras 'tuitear', 'tuiteo', 'tuit' y 'tuitero' y que los significados de libro electrónico, tableta o blog.
La Fundéu ha presentado esta mañana el primer manual práctico en español para la red: "Escribir en internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales", en un acto celebrado en la sede de la Real Academia Española y en el que ha participado -otra sorpresa más- por el líder del grupo Siniestro Total, Julián Hernández.
La obra (colectiva, en la que han participado más de 40 expertos) ha sido dirigida por el periodista Mario Tascón y recoge recomendaciones y estudios sobre cortesía en la red, correspondencia electrónica, reputación online, español global, escritura colectiva, redacción para blogs, mensajería instantánea, gestión de comentarios, redes sociales, emoticonos o accesibilidad.
Estas son algunos de los consejos para escribir mejor en internet que hemos seleccionado del libro en la redacción de El Huffington Post:
  1. Organiza y ahórrale tiempo a tu lector. "Los lectores tienen un tiempo limitado para resolver sus necesidades informativas. Titulares, palabras clave, ladillos y cualquier otro bloque de información que resuma el contenido del texto facilita este cometido"

  2. Las palabras en internet no se las lleva el viento. "Cada huella que se deja en la red dice algo sobre el autor, y por eso es importante saber emplear el lenguaje con propiedad en cada situación".

  3. Vete al grano. "Evitar la tendencia al archiverbalismo (alargamiento innecesario de las oraciones), por ejemplo: "De cara a la tarde se producirán precipitaciones en forma de nieve" en vez de "Esta tarde nevará"; y el archisilabismo (incisión de palabras innecesariamente largas), como utilizar subalternizar por subordinar".

  4. Plantéate si lo dirías en un ascensor. "El anonimato no es razón para la descortesía. Pensemos si diríamos lo mismo -y de la misma manera- en un intercambio verbal en el que nuestra identidad fuera manifiesta".

  5. Vuelve a pensártelo. "Antes, si uno tenía un mal día y era grosero con el tendero de la esquina, lo peor que le podía pasar era verse obligado a disculparse ante una persona, el tendero. Si esto mismo sucede en algunas de las redes sociales actuales, uno puede acabar por tener que disculparse ante un gremio entero en cuestión de minutos e incluso puede que este comentario le persiga durante años".

  6. Aprende español neutro. "El uso del español internacional es especialmente útil en la comunicación pública aparte de en la privada: el correo electrónico, las entrevistas a través de chats, las webs empresariales con delegaciones en otros países o la prensa digital con un alcance global, así como los tuits de famosos el mundo de la política, la cultura o el periodismo".

  7. Ojo a los tiempos. "En ocasiones puede considerarse una falta de educación tardar mucho en responder un correo electrónico. En el caso de que no tengamos la respuesta y vayamos a tardar en contestar, lo ideal es enviar un mensaje al emisor avisando".

  8. Cuidado con los jijis y jajas. "Un simple ja equivaldría a una risa sardónica o irónica que no denota alegría; un jaja, a una risa sincera; y un jajaja a una carcajada. Jejeje es una sonrisa cómplice; jojojo, una risa socarrona; y jijiji, una risilla traviesa o contenida".

  9. Titula bien. "Si se ha escrito un texto sublime pero no se encuentra el titular adecuado es como si no se hubiera escrito nada. Escribir un artículo es más fácil que titularlo. Por muy bueno que sea el artículo, si el titular es malo, nadie lo leerá".

  10. Relájate (relativamente) en los SMS y WhatsApps. "Bajo la premisa "si se entiende, sirve", se simplifica la ortografía en la mensajería instantánea; por ejemplo, se eliminan las tildes y los signos de puntuación al comienzo de la frase. Se gana tiempo".